domingo, 14 de agosto de 2016

La difícil tarea de orbitar un cometa


Orbitar un cometa no es fácil. Ni mucho menos. Y para que todos entendamos las dificultades que entraña, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha publicado este vídeo en el que puedes observar la trayectoria de la sonda espacial Rosetta alrededor del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko durante los dos años que lleva en su órbita.

El vídeo es espectacular, de esos que te deja con la boca abierta. Empezando por los tirabuzones y requiebros que tuvo que realizar Rosetta en su trayectoria de acercamiento al cometa, a finales de julio de 2014. O las órbitas alrededor del cometa con el objetivo de mapear su superficie y encontrar el mejor lugar de aterrizaje para el módulo Philae, un hito en la historia de la exploración espacial que se completó con éxito gracias a una compleja maniobra previa de Rosetta. ¿Y qué decir de la lejana órbita a casi 200 kilómetros que tuvo que alcanzar en abril de 2015, cuando entró en "modo seguro" debido al aumento de la actividad del cometa al acercarse al Sol? Pura poesía en movimiento...

Ahora mismo, la sonda Rosetta apura sus últimos días. Al alejarse el cometa 67P del Sol, la sonda recibe cada vez menos luz procedente de nuestra estrella, y dentro de poco los paneles solares no serán capaces de proporcionar la energía necesaria para que su sistema funcione correctamente. Antes de dejar que se apague sin más, los responsables de la misión han planeado un final por todo lo alto. El próximo 30 de septiembre, la sonda espacial Rosetta seguirá el destino de su compañera Philae y realizará un aterrizaje forzoso sobre la superficie del cometa 67P, donde descansará para siempre. Un espectacular broche a una misión que ha sido, sin duda, un enorme éxito.

Más información: Rosseta's journey around the comet



lunes, 6 de junio de 2016

No hay dos sin tres...Ciencia Jot Down 2016


No hagas planes para el 17 y 18 de junio. Y si ya los has hecho, todavía estás a tiempo de cambiarlos. Porque durante ese fin de semana tendrá lugar en Sevilla un acontecimiento muy especial: el evento de divulgación científica Ciencia Jot Down 2016, organizado por la revista Jot Down y la Universidad de Sevilla, con el patrocinio de Naukas y Next Door Publishers, entre otros. Se trata de un evento único por estas tierras y que, un año más, cuenta con un programa de auténtico lujo. Durante el viernes 17 por la tarde y el sábado 18 por la mañana podremos escuchar las charlas de cinco divulgadores de reconocido prestigio, como son Antonio Martínez Ron, José CerveraEnrique Fernández Borja, Juan González-Meneses y Susana Gaytan. También disfrutaremos de un par de mesas redondas en cada sesión -una sobre los podcasts científicos, la otra sobre las fronteras de la ciencia- que prometen ser apasionantes. Y se cerrará el evento con la entrega de premios del concurso DIPC de divulgación 2016. Los dos ganadores se embolsarán 1.000 € y 300 €, gracias al patrocinio del Donostia Internacional Physics Center.

El evento tendrá lugar en el Salón de Actos de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Sevilla. Como los años anteriores, la asistencia al evento es gratuita; en esta ocasión no es necesario ni siquiera inscribirse. También se mantiene la Fila 0, en la que, por 50 €, tienes derecho a revistas y libros por ese valor, más la asistencia a una cena de gratis el viernes 17 en un 'marco incomparable' de la ciudad, donde podrás charlar tranquilamente con los conferenciantes y asistentes al evento. A ver quién es el guap@ que se resiste...

Lo han vuelto a hacer, y ya van tres años seguidos. Ciencia Jot Down se consolida como uno de los evento de divulgación de referencia en España. No te lo puedes perder...porque la ciencia es cultura.




sábado, 4 de junio de 2016

Resumen de la LVII Edición del Carnaval de Química


Así es. Después de una de las ediciones más largas que se recuerdan (abril y mayo, nada menos), ha llegado el momento de clausurar la LVII Edición del Carnaval de Química. Muchas gracias de corazón a todos los que habéis participado y le habéis dado difusión. En total, han sido 31 entradas desde 15 blogs diferentes, lo que demuestra que el Carnaval de Química está más vivo que nunca. Y, aunque no me gusta particularizar, quiero agradecer especialmente la labor de César Tomé, desde su puesto de editor jefe del Cuaderno de Cultura Científica, y de Jesús Gil, por su especial sobre Chernóbil, coincidiendo con el 30 aniversario de esta catástrofe. Entre todos habéis conseguido que me lo pase tan bien como anfitrión de esta edición que conseguí convencer a mi querido tocayo Dani Torregrosa para que me dejase alargar la edición un mes más (en realidad no fue ese el motivo, pero es que el postureo me pierde).

Y ya, sin más dilación, os dejo con todas las entradas que han participado en esta edición del Carnaval de Química.

Aportaciones recibidas

     La1: El sueño del Benceno en Flagellum.
     La4: James Watson, el co-descubridor de la doble hélice del AD en Muy Interesante.
     La5: "Vamos a comprar mentiras. Alimentos y cosméticos desmontados por la ciencia" en La Química en el siglo XXI.
     La6: Polímeros conductores, el futuro del camuflaje en Cuaderno de Cultura Científica.
     La7: El poder del núcleo (I) #Chernobil30 en Radical Barbatilo.
     La8: Zika, nano arquitectura de un problema viral emergente en Flagellum.
     La9: 18/04/1787: se presenta Méthode de Nomenclature Chimique en ::ZTFNews.org.
     La10: El poder del núcleo (II) #Chernobil30 en Radical Barbatilo.
     La11: La tabla periódica de los elementos cantada [Vídeo] en Ese punto azul pálido (Pale Blue Dot).
     La12: Cambiando el color de las hortensias en El celuloide de Avogadro.
     La13: El accidente de Chernóbil contado para escépticos #Chernobil30 en Radical Barbatilo.
     La14: Tiras antibióticas inteligentes impresas en 3D en Cuaderno de Cultura Científica.
     La15: Cinco libros de ciencia divertidos, con química y fáciles de leer en La Química en el siglo XXI.
     La16: Organismos que sobreviven a una catástrofe nuclear en Radical Barbatilo.
     La17: Noticia Nº34: Becquerel, Marie Curie y los minerales de uranio en Noticias de un Espía en el Laboratorio.
     La18: Chernóbil en directo #Chernobil30 en Radical Barbatilo.
     La19: ¿Pintaban con cera los romanos? en Cuaderno de Cultura Científica.
     La20: Reseñas HdC: Monos, mitos y moléculas en Hablando de Ciencia.
     La21: Plátanos contra la ceguera en Cuaderno de Cultura Científica.
     La22: La influencia de la mitología en la ciencia (28ª Parte): Cíclopes en Ese punto azul pálido (Pale Blue Dot).
     La23: 14/5/1864: cae un meteorito en Orgueil en ::ZTFNews.org.
     La24: Negra sombra en Quimidicesnews.
     La25: Breaking Bad (Chemical version) en from Cardescu web.
     La26: 5 blogs de Ciencia en español, con Química, que no debes perderte en La Química en el siglo XXI.
     La27: El científico cuáquero y los caprichos de la fama en 4vium.
     La28: Ciencia de primavera: alergias y remedios en Ciencia en común.
     La29: La cerveza se fabricaba en China hace 5000 años en La Ciencia de la Mula Francis.
     La30: El misterio de la gelatina de Lorenzini en Cuaderno de Cultura Científica.
     La31: El químico Henri Braconnot en ::ZTFNews.org.

Y eso es todo, al menos por lo que respecta a esta edición del Carnaval de Química. Porque ya está en marcha la LVIII Edición del Carnaval de Química, que organiza en esta señalada ocasión la gran Dolores Bueno (@Ununcuadio) desde su blog Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. La presentación no tiene desperdicio. 

¡Que no pare la fiesta! ¡Que no pare el Carnaval!





viernes, 13 de mayo de 2016

Premio al mejor post de la Edición 7.2 del Carnaval de Matemáticas

Más vale tarde que nunca. Una vez terminada la Edición 7.2 del Carnaval de Matemáticas y finalizado el plazo para las votaciones, quedaba pendiente recontar los votos y anunciar el ganador. Así que allá vamos. El premio al mejor post de la Edición 7.2 del Carnaval de Matemáticas es para...(redoble de tambores)...¡Blioquinfo por su entrada Lo confieso, yo también he caído en la tentación


Un premio más que merecido, pues ha recibido votos de todos los votantes (salvo él mismo, claro) para un total de 10 votos. En segundo lugar ha quedado El problema de las taquillas en Matifutbol, con 8 votos. Y completa el podio ficticio un servidor con su entrada de El vaso de René Sluse.

No me queda más que felicitar al ganador, Francesc Roselló, así como al resto de participantes de la Edición 7.2 del Carnaval de Matemáticas. Como siempre, ha sido un placer haber organizado -y van cuatro- el Carnaval de Matemáticas

Antes de despedirme, recordaros que la semana que viene, del 19 al 25 de mayo, se celebrará en ZTFNews.org, el blog de la gran Marta Macho.

jueves, 28 de abril de 2016

Reseñas HdC: Monos, mitos y moléculas

(Esta entrada se publicó primero en Hablando de Ciencia.)

Monos, mitos y moléculas     Monos, mitos y moléculas
     Joe Schwarcz
     Editorial: PASADO Y PRESENTE, S.L.
     Traductor: Antonio Iriarte
     Colección: ENSAYO
     Materias: QUÍMICA
     Año: 2016
     Páginas: 325
     ISBN: 978-84-944272-2-0
     PVP: 24,00€


SINOPSIS

La alimentación, las terapias alternativas, los peligros de los alimentos transgénicos o de los plásticos en nuestro día a día son solo algunos de los muchos temas que se tratan en Monos, mitos y moléculas.

¿Por qué conviene comerse las manzanas con piel? ¿Quién y cuando inventó el retrete? ¿Contienen los helados petróleo? ¿Qué método de vigorización testicular se hizo aplicar Sigmund Freud? ¿Quién inventó el Napalm? ¿Sirve de algo la homeopatía? Joe Schwarcz nos da respuestas científicas y rigurosas a todas estas preguntas y muchas más. Los lectores de ciencia interesados en nutrición y en los verdaderos peligros de salud en nuestra vida actual descubrirán a un autor esencial y entretenido que lucha por separar los mitos infundados de la verdadera ciencia. Nunca habrías imaginado que la química fuera tan vital y apasionante.

RESEÑA

Internet tiene respuesta para todo, pero en muchas ocasiones resulta difícil saber si esa respuesta es correcta, especialmente cuando se trata de temas científicos. La mayoría de los usuarios no tienen las herramientas necesarias para diferenciar una mentira flagrante de una afirmación respaldada por la ciencia. Este es justo el objetivo principal del último libro del químico canadiense Joe Schwarcz, reconocido divulgador científico. Una lectura muy recomendable para cualquiera que esté interesado en nutrición, salud y, por supuesto, química. La química nuestra de cada día, como reza el subtítulo de la portada.

El libro se divide en seis grandes bloques y tiene en total sesenta y cinco capítulos. Todos ello son cortos, normalmente de cuatro páginas -seis como mucho-, a modo de ensayos breves con entidad propia. Ese es uno de los grandes aciertos del libro, pues este planteamiento permite tratar una gran variedad de temas, desde anécdotas históricas hasta noticias de rabiosa actualidad, en los que el estilo claro y directo del autor se amolda a la perfección. El resultado es que muchos de estos capítulos son pequeñas joyas de la divulgación científica, que invitan a leerse despacio, a saborearse y, una vez terminados, a reflexionar sobre ellos. Como, por ejemplo, Una lección de cultivos, Cadáveres en el armario, Ciencia del retrete, Etiquetas engañosas, El reto de la malaria o La locura de Popeye, por citar solo algunos.
Joe Schwarcz, en plena charla | Fuente
De origen húngaro, Joe Schwarcz es Doctor en Química por la Universidad de Montreal y director del Office for Science and Society de dicha institución. A lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios por su labor docente y divulgativa, entre ellos la medalla de Montreal del Canadian Chemical Institute y el premio Grady-Stack de la American Chemical Society por sus esfuerzos en liberar a la química de falsos mitos. Es conocido por su programa radiofónico The Dr. Joe Show y sus apariciones frecuentes en Discovery Channel, CTV, CBC, TV Ontario y Global Television. Asimismo es colaborador habitual de The Gazette (Montreal), donde publica semanalmente la columna The Right Chemistry. Entre sus numerosos títulos de divulgación científica, todos ellos éxitos de ventas, destacan ¿De qué se alimentan los zombies? (Robinbook, 2009), That's The Way The Cookie Crumbles (2002), Science, Sense and Nonsense (2009) y Is That a Fact?: Frauds, Quacks, and the Real Science of Everyday Life (2014).

Volviendo al libro que nos ocupa, se estructura en seis grandes partes: Tragarse la ciencia, Volver la vista atrás  Preocupaciones químicas, Química por aquí y por allí, Asuntos de salud y Medias verdades. Al cuerpo del libro le precede una Introducción (en el que se explica el porqué del título del libro) y termina con una Conclusión, además del imprescindible Indice alfabético, tanto temático como onomástico, que ocupa las últimas veinte páginas del libro.

La primera parte, Tragarse la ciencia, se centra en la química de los alimentos, un tema que en demasiadas ocasiones está rodeado de polémica. Es una pena comprobar que Internet sirve para difundir falsas creencias y falacias, y que una parte del gran público tiene más confianza en personajes de dudosa reputación, como el Doctor Mehmet Oz, en lugar de los profesionales de la materia. El autor se encarga de desmontar muchas de esas falsas creencias -como, por ejemplo, el peligro de los alimentos transgénicos-, además de presentar los últimos estudios relacionados con las dietas saludables, y recordarnos la importancia de la higiene en toda la cadena alimentaria, para evitar brotes de contaminación microbiana (E. coli, entre otros).

Como indica el nombre de la segunda parte, en Volver la vista atrás podemos disfrutar de diversas anécdotas de la historia de la química. Entre otras, conocer las incursiones de Thomas Edison en la industria de la construcción, descubrir los orígenes del retrete, destapar algunos trapos sucios de la empresa Bayern, revivir los horrores del napalm en la guerra de Vietnam y reivindicar la figura de Alan Turing. ¡Hasta de la Biblia se puede aprender mucha química!

La tercera parte, Preocupaciones químicas, es uno de los bloques fundamentales de este libro. Y es que, por desgracia, el término “producto químico” se ha convertido para muchas personas en sinónimo de sustancia tóxica. Por supuesto que estamos expuestos a productos químicos, y que estos nos afectan. Pero esto no significa que sea malo. Como dice el autor, parece que nadie recuerda “cómo curan infecciones los antibióticos, cómo nos protegen los conservantes de comer alimentos mohosos ni cómo lavan nuestra ropa los detergentes”. Hay que luchar contra esta quimifobia y recuperar la confianza en la química y en el método científico.

La cuarta parte, Química por aquí y por allí, es la más breve de todas, ya que solo consta de seis historias, en las que se tocan diversos temas de actualidad, como son los efectos beneficiosos de la música, la tecnología en la Fórmula 1, las formas de capturar el dióxido de carbono y cómo usar feromonas de gato para relajar a estos animales.

Igual que la primera giraba alrededor de los alimentos, la quinta parte, Asuntos de salud, lo hace entorno a este tema de vital importancia (por algo se dice que la salud es lo primero). Schwarcz relata episodios de la lucha contra diversas enfermedades, como la victoria sobre la pelagra o los brotes del llamado Norovirus, responsable de la mitad de brotes de gastroenteritis en Estados Unidos; nos advierte de los efectos nocivos de tomar el Sol y nos recuerda el descubrimiento de la heparina. En total, trece historias fascinantes de cómo la medicina ha ido avanzando paso a paso gracias a la investigación.

El libro termina con Medias verdades, otro de sus grandes bloques. Aquí el autor denuncia al periodista que está más preocupado en buscar un titular sensacionalista y deja para ello de lado el rigor de su artículo. Denuncia esas terapias que se visten como serias, pero que, desde el punto de vista científico, no tienen ninguna credibilidad (acupuntura, homeopatía,...). Denuncia a la industria alimentaria y cosmética, las cuales realizan publicidad engañosa en multitud de productos con el único objetivo de conseguir mayores beneficios económicos. Todavía queda un largo camino por recorrer, pero con libros como este es más fácil aprender a destapar este tipo de actividades.

Y para finalizar, una frase demoledora que aparece en el libro, pronunciada por el escritor estadounidense Mark Twain:
No es lo que no sabes lo que te mete en líos. Es lo que crees saber con certeza y que sencillamente no es así.

Si quieres conocer cómo la Química ayuda a diferenciar los hechos de los mitos, no dejes de leer este libro.