lunes, 10 de marzo de 2014

Sobrevolando Titán...por centésima vez

Con todos ustedes, la mayor luna de Saturno y la segunda más grande
del Sistema Solar...Titán

Hace algo más de diez años, nuestra visión de Titán se reducía a poco más que una esfera anaranjada y difusa, del tamaño de Mercurio, cuya atmósfera estaba compuesta en su mayoría de nitrógeno (por cierto, el otro lugar del Sistema Solar en el que ocurre lo mismo es la Tierra). Titán, la mayor luna de Saturno, y la segunda más grande de todo el Sistema Solar detrás de Ganímedes, era también el único satélite del Sistema Solar con atmósfera propia...y se merecía más atención.

Todo esto ha cambiado en los últimos tiempos, gracias al excepcional trabajo de la sonda espacial Cassini. Desde que llegara a Saturno en 2004 con la intención de explorar el planeta, sus anillos y sus lunas, la sonda Cassini ha sobrevolado Titán cien veces, la última de ellas el pasado 6 de marzo de 2014. Entre otras cosas, hoy sabemos que Titán tiene lagos de etano y metano líquido de decenas de metros de profundidad, mayores que los Grandes Lagos de Norteamérica. Y que bajo la superficie del satélite se esconde un verdadero océano de agua líquida. Todo ello convierten a Titán en uno de los lugares más fascinantes del Sistema Solar, quién sabe si incluso capaz de albergar vida

La ocasión merece que disfrutemos de algunas de las imágenes más hermosas que ha captado la sonda Cassini en estos cien vuelos sobre Titán.

Esa esfera anaranjada y difusa...

Saturno y Titán, las comparaciones son odiosas

Titán, vista por la Cassini a casi dos millones de kilómetros de distancia

Titán y Dione, con Saturno y los anillos a sus espaldas

Titán y Saturno, en otra espectacular composición digna del mejor fotógrafo

La atmósfera de Titán aparece como un anillo de color al contemplarla
desde la cara oscura del satélite de Saturno

No está claro el origen del vórtice en el polo sur que se aprecia en esta imagen

Los mares de Titán, en falso color verde oscuro

Los anillos de Saturno, esta vez delante de Titán

Titán y Rea, otra gran pareja


Titán eclipsando al Sol, con Encélado y los anillos en primero plano

Y si te has quedado con ganas de más, puedes repasar en este enlace todas las imágenes de Titán captadas por la sonda Cassini.

Crédito de las imágenes: NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute






martes, 4 de marzo de 2014

¿Por qué el vidrio es transparente?


A diferencia de la mayoría de los objetos que nos rodean, el vidrio es transparente y podemos ver a través de él. ¿Alguna vez te has preguntado por qué? 

En apenas cuatro minutos, Mark Miodownik, autor del muy recomendable libro Stuff Matters y uno de los científicos más importantes del Reino Unido, nos da una sencilla y clara explicación de este fenómeno, cuya clave está en la estructura atómica del material en cuestión. Muy recomendable.

NOTA: Esta entrada participa en la Edición L del Carnaval de la Física que organiza Araceli Giménez desde su blog El Mundo de las Ideas y en el IV Festival de la Cristalografía que organiza Ramón Andrade desde su blog Flagellum.


lunes, 24 de febrero de 2014

Reseñas HdC: Sophie Germain, las matemáticas como pasión

(Esta entrada apareció primero en Hablando de Ciencia)


Autora: Laura Sánchez Fernández
Nº de páginas: 128 págs.
Editorial: NÍVOLA
Colección: Las matemáticas en sus personajes
Lengua: ESPAÑOL
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 978-84-92493-77-7
Año edición: 2013
Plaza de edición: BARCELONA


Sinopsis
Sophie Germain no es un personaje anecdótico en la historia de las matemáticas. Con sus errores y aciertos, como los de cualquier investigador, hizo valiosas aportaciones al desarrollo de esta ciencia, que convirtió en su pasión.

Se podría escribir de ella como científica, sin más, igualándola a sus colegas de la época, como Lagrange, Legendre o Fourier, en cuyas biografías nadie se detiene a recalcar su género. Estoy segura de que Sophie hubiese deseado que no hubiese que señalar constantemente que fue una mujer. Querría decir que tuvo a su alcance todo aquello de lo que gozaron sus colegas: acceso a una formación, respeto por sus resultados y ausencia de paternalismo. Pero la realidad fue muy distinta. Como cualquier persona, fue fruto de sus circunstancias. No tuvo problemas por el dinero o por el color de su piel, los tuvo por ser mujer.


Durante años, un desconocido matemático francés llamado Antoine-Auguste Le Blanc estuvo manteniendo una intensa correspondencia con el gran Carl Friedrich Gauss, el Príncipe de las Matemáticas. Podemos imaginar la cara de sorpresa de Gauss cuando, en una de las cartas, Monsieur Le Blanc confesó que bajo esa identidad se escondía en realidad una mujer, Sophie Germain.

Éste es seguramente el episodio más famoso de la biografía de esta matemática francesa, a quien por desgracia le tocó vivir en un país y una época en la que había una clara discriminación hacia la mujer; se consideraba que las matemáticas eran inadecuadas para ellas e iban más allá de su capacidad intelectual. Pero Sophie nunca se rindió. Aunque tuvo muchas carencias de formación y trabajó en solitario la mayor parte del tiempo, consiguió realizar diversas contribuciones de mérito a la física y a las matemáticas.

Ahora, gracias a la Editorial Nívola y su estupenda colección La matemática en sus personajes, podemos disfrutar de la primera biografía en español dedicada de Sophie Germain, escrita por Laura Sánchez Fernández.

El libro está estructurado en cuatro partes que no siguen un orden estrictamente cronológico, sino que se centran en las principales áreas de trabajo de Sophie. En la primera de ellas, la autora nos sumerge en el entorno donde transcurrió su infancia y adolescencia, marcadas por un trascendental hecho histórico: la Revolución Francesa de 1789. También aparecerá aquí por primera vez la identidad de Antoine-Auguste Le Blanc, con la que Sophie terminó los estudios de la Escuela Politécnica de París, aunque tenía vetado el acceso por ser mujer.

La segunda parte se centra en los años que Sophie dedicó al estudio de la teoría de la elasticidad, que le reportaría, después de tres memorias e innumerables quebraderos de cabeza, su éxito más importante en vida: conseguir el premio de la Academia de las Ciencias, siendo la primera mujer en lograrlo. El premio, sin embargo, sacó a relucir lo peor de algunos de sus colegas, que no aceptaron como igual a una mujer en un mundo reservado para hombres. Tanto fue así que Sophie ni siquiera acudió a recoger el premio, pues "en ese momento no sentía admiración por muchos de sus colegas".

La tercera parte trata acerca de la disciplina más querida por Sophie, y donde se encontraba más cómoda: las matemáticas, en concreto, la teoría de números. Estuvo años luchando con el famoso problema conocido como el último teorema de Fermat. Y, aunque no consiguió resolverlo (para ello habría que esperar todavía a Andrew Wiles en 1995), marcó el camino para intentos posteriores. Gracias a su talento innato, la matemática francesa pudo codearse con algunos de los matemáticos más brillantes del continente, como el mismísimo Gauss (el intercambio de cartas entre ambos es una verdadera delicia). Y gracias a su amigo Adrien-Marie Legendre, otro gran matemático, su nombre ha pasado a la historia de las matemáticas a través del teorema que hoy lleva su nombre, el teorema de Sophie Germain.

La última parte del libro recoge la faceta más personal y menos conocida de Sophie Germain, empezando por sus reflexiones y trabajos filosóficos (su ensayo “Consideraciones generales sobre el estado de las Ciencias y las Letras en las diferentes épocas de su cultura” recibiría elogios, entre otros, del filósofo francés Augusto Comte), y terminando por su amistad con el también matemático Guglielmo Libri, quien escribiría un obituario después de su muerte el 27 de junio de 1831.  

En definitiva, una lectura muy recomendable que engrandece la figura de Sophie Germain, una mujer que, a pesar de las circunstancias que le tocó vivir, nunca renunció a su pasión por la ciencia y las matemáticas.




lunes, 17 de febrero de 2014

Premio a la mejor entrada del XLVIII Carnaval de la Física


En efecto, después de terminar el plazo para las votaciones en el resumen de la XLVIII Edición del Carnaval de la Física, la entrada ganadora ha sido Clotoide, la curva que vela por tu seguridad en carreteras y ferrocarriles, de David Orden en su blog Cifras y Teclas. Una gran entrada donde se explica, de una manera muy clara y sencilla, en qué consiste este curva que se usa a modo de transición entre rectas y curvas, suavizando los efectos de la fuerza centrífuga y evitando las sacudidas. Yo le dí mis cinco puntos, así que poco más puedo añadir, salvo que considero que el premio es muy merecido. El podio simbólico lo completan otras dos enormes entradas de dos gigantes como son Laura Morrón y Sergio L. Palacios, con Maria Goeppert-Mayer: La belleza de Göttingen y El péndulo de la muerte: ¿ficción o realidad?, respectivamente. 

El recuento total de votos ha arrojado el siguiente resultado:
  1. Clotoide, la curva que vela por tu seguridad en carreteras y ferrocarriles: 13 puntos (4+5+4).
  2. Maria Goeppert-Mayer: La belleza de Göttingen: 10 puntos (5+5).
  3. El péndulo de la muerte: ¿ficción o realidad?: 9 puntos (5+4).
  4. Supermán ecológico y sostenible: 6 puntos (3+3).
  5. Vórtices polares en el Sistema Solar: 5 puntos (5).
  6. Un día con Isaac Newton y Algunos misterios que todavía guardan los cometas (y que quizás no conozcas): 4 puntos (4).
  7. El mortal que más nos acercó a Isaac NewtonLa historia del término fotón y El hombre que congeló flores y lo publicó en Nature: 3 puntos (3).
Como siempre, muchas gracias a todos por participar y enhorabuena a David.


lunes, 10 de febrero de 2014

Tercer aniversario de La Aventura de la Ciencia




Reconozco que soy un poco dejado para estas efemérides (el año pasado ni siquiera lo celebré porque se me pasó la fecha y luego me dio pereza). Pero en esta ocasión el cuerpo me pedía otra cosa. Así que allá vamos.

Hoy, 10 de febrero de 2014, ¡La Aventura de la Ciencia cumple tres años! Parece que fue ayer cuando aparecí por la blogosfera con aquella Presentación informal, más perdido que el barco del arroz, como se dice por aquí. Por otro lado, tres años son muchos para un blog y a veces me da la impresión que llevo con él bastante más tiempo. Lo bueno es que, a estas alturas, los visitantes ya saben lo que pueden encontrar por aquí (y lo que no). O eso espero...

Además de dar las gracias a todos los lectores que visitan el blog, y sin los cuales esto no tendría sentido, quiero aprovechar la ocasión para reconocer también la labor de los que ayudan a difundir este blog en las redes sociales, en especial en Twitter. Me refiero a Laura Morrón, Dani Torregrosa, José López Nicolás, César Tomé, Juanjo Gómez, Sergio Palacios, Francis Villatoro, María, Viajero_Estelar, DanJuan José Sáenz, Dolores Bueno y otros muchos que no me caben aquí. Sin vuestros retuits y menciones, el número de visitas seguramente sería ridículo. Muchas gracias a todos.

Y ya para terminar, os dejo con una breve selección de algunas de las entradas de este último año con las que estoy más contento:









  • Un día con Isaac Newton. Era el anfitrión del Carnaval de la Física, había propuesto como tema Isaac Newton...y eché el resto en esta entrada.




Eso es todo. De nuevo muchas gracias a todos y espero que nos veamos por aquí dentro de un año...si me acuerdo.